Make your own free website on Tripod.com

 

   

VOLVER

 

 

Origen de la noticia:

 

Las amenazas y asesinatos de sindicalistas forman parte de la cotidianeidad en Colombia

 
El 15 de octubre pasado era asesinado Horacio Zuluaga Rincón, trabajador del sindicato Central Unitaria de Trabajadores de Colombia (CUT). Desde el 1 de enero de este año hasta el pasado 1 de noviembre 148 sindicalistas han sido asesinados en el país latinoamericano. La represión contra toda movilización en pos de mejoras en la situación laboral no cesa y la libertad de expresión y el derecho a la vida son constantemente despreciados por grupos paramilitares. En la foto, represión de la Policía colombiana contra una manifestación de trabajadores del campo.

Según denuncia el Departamento de Derechos Humanos del CUT, el 16 de octubre de 2002, en la Ciudad de Ibagué, Departamento de Tolima, los integrantes de la Junta Directiva del Sindicato de Trabajadores y Empleados Universitarios de Colombia (Sintraunicol), Ever Tique, Eduardo Camacho y Pedro Edgar Galeano, fueron amenazados de muerte junto con sus familias por parte de los paramilitares del Bloque Tolima. El día 10 de octubre de 2002, en el Municipio de Palermo, Departamento del Magdalena, fue asesinado el profesor José Fernando Mena, afiliado al Sindicato de Educadores del Magdalena. Este trabajador estaba amenazado por haber denunciado la situación ante el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS).

El 11 de Octubre, en la Ciudad de Santa Marta (Magdalena), Juan María Aguas Romero fue avisado por el DAS de un posible atentado contra su vida. Romero es Secretario de Educación Nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Minera y Energética. El denominado Bloque Capital tiene amenazados de muerte en Bogotá a Carlos Dimate, Antonio Guerrero, Demetrio Guerrero, Marcos Moreno y Diógenes Correa, directivos del Sindicato de Pequeños Agricultores del Departamento de Cundinamarca. También extendieron su amenaza al fiscal Gerardo González.

Todos estos trabajadores participan en el proyecto de Zona de Reserva Campesina del Municipio de Cabrera. Fueron advertidos mediante llamadas telefónicas a su casa los militantes Efrain Holguin, Fernando Trujillo y José Eduardo Villa, directivos del Sindicato de Trabajadores de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá.

Otro campesino intimidado, esta vez en la ciudad de Popayán, es Cristóbal Guamanga, Presidente del Sindicato de Pequeños Agricultores del Departamento del Cauca. En esta comarca, Óscar Alirio, fiscal de la Subdirectiva CUT-Cauca, fue amenazado de muerte mediante una llamada telefónica a su móvil. El día 22 de octubre, a las 8:00 horas desapareció el trabajador Víctor Manuel Jiménez Fruto, Vicepresidente del Sindicato de Trabajadores Agrícolas del Departamento de Atlántico. Esta persona estaba reemplazando a Saúl Colpas Castro, asesinado el 13 de junio de 2001 en frente de su casa y delante de su familia. Víctor Manuel había denunciado diversas advertencias de los paramilitares ante la Fiscalia General de la Nación.

Estos son algunos de los últimos ejemplos de la barbarie que viven los trabajadores colombianos, cuya vida está en peligro por el sólo hecho de defender sus derechos laborales. Las amenazas, los ataques, muchos con resultado de muerte, se repiten a diario. No obstante las cifras hablan por sí solas. En Colombia, un trabajador es asesinado cada dos días.

VOLVER