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Origen de la noticia:

 

Organizaciones de derechos humanos acusan al Reino Unido de manipular la información sobre Iraq

 
La presentación el pasado lunes de un informe oficial sobre la situación de los derechos humanos en Iraq se convirtió en un pequeño fracaso de la maquinaria propagandística de Tony Blair. El contenido del dossier fue descalificado por los exiliados iraquíes que elegió el Ejecutivo británico para respaldar este documento. Además, Amnistía Internacional (AI) aseguró que se trataba de información "manipulada". Mientras, fuentes del Foreign Office se vieron obligadas a rectificar los comentarios sobre el informe efectuados por el titular de Exteriores, Jack Straw.

Según miembros de la oposición iraquí, el informe –que presenta detalladas descripciones sobre supuestos métodos de tortura utilizados por el régimen de Saddam Hussein– pone en evidencia el doble rasero del Ejecutivo laborista ya que "algunas de las armas utilizadas en las torturas son de procedencia británica".

Igualmente, los principales grupos internacionales de derechos humanos denunciaron el oportunismo de las autoridades. En opinión de Amnistía Internacional se trata de una "fría y calculada manipulación" de antiguos informes elaborados por la organización: "Tanto los EEUU como otros gobiernos occidentales hicieron la vista gorda cuando los informes de AI denunciaban tanto las violaciones de los derechos humanos durante la guerra Irán-Iraq (...) como los asesinatos de miles de civiles kurdos desarmados en 1998 en Halabja".

Tampoco surgió el efecto deseado las declaraciones efectuadas por Jack Straw para enfatizar el informe. El titular británico de Exteriores aseguró a la BBC que "Saddam Hussein cuenta con armas de destrucción masiva, químicas, biológicas y, probablemente, nucleares". Casi inmediatamente, dichas informaciones fueron desmentidas desde su propio ministerio. Un portavoz del Foreign Office matizó que Straw se refería en realidad "a las intenciones de adquirir dicho armamento por parte de Saddam Hussein".

Ante este panorama, la noticia de la presentación del informe, destinada como en anteriores ocasiones a ocupar las portadas de los periódicos, fue trasladada a páginas interiores. No obstante, la estrategia de publicar refritos sobre la situación en Iraq ha contado hasta ahora con el beneplácito de los medios de comunicación británicos.
 

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